martes, junio 20, 2006

YO ACUSO Ayaan Hirsi Ali


Acabo de terminar la lectura del libro "yo acuso" de la parlamentaria holandesa del Partido Liberal Ayaan Hirsi Ali. Ayaan narra certeramente la opresión de la que son víctimas las mujeres e indirectamente la humanidad sometida al yugo de la religión islámica y su cultura.
Ayaan de origen somalí, narra con escarnio su huida al mundo libre, para emanciparse de una religión tejida sobre pesadas reglas, esencialmente discriminatorias para la mujer, cuya dignidad y conciencia personal, resultan sencillamente anegadas; y atribuye con una clarividencia prodigiosa, pero en absoluto nueva para un español que se haya detenido a estudiar su historia, el fracaso de su civilización de origen, a los postulados de una religión que considera incuestionablemente falsa.
Su huida al mundo libre, y de la religión, la llevaron originalmente a encuadrarse en las filas de la política izquierdista de la socialdemocracia holandesa, sin embargo, pronto se dio cuenta de la absoluta alienación que sufre aquel sector del mundo occidental tamizado por el progresismo izquierdista, que se niega asimismo, se avergüenza de si mismo, y buscando su realización en el anti-occidentalismo, prefiere en nombre de una supuesta alianza de civilizaciones, mantener a todos los inmigrantes en su inculturación, que incorporarlos a un verdadero proceso ilustrado de libre pensamiento, sin importarles las consecuencias para su propio mundo, y sobre todo sin importarles la opresión de la que son víctimas por el primitivismo y atraso de sus culturas de origen. Por eso, la autora, a pesar de su comprensible ateísmo militante, que la aproximarían más a la visión izquierdista de la vida, ha derivado hacia el Partido Liberal, que mantienen una postura cerrada en cuanto a los valores propios de la civilización occidental, en lo referente a la libertad de expresión, individualismo y garantías institucionales lejos de toda discriminación.
Llama sumamente la atención, un capítulo, quizás poco conocido para quienes sólo se hayan instruido respecto de la relación islámica a través de la información periodística o televisiva. Me refiero al capítulo en el que acusa al profeta Mahoma de pedofilia. ( págs. 76) ofender al profeta se castiga con la muerte. Repásalo en el Corán, se enamoró de Aisha, de 9 años, la hija de su mejor amigo. "Te ruego que esperes a que llegue a la pubertad" le dijo el padre a Mahoma. Pero éste hizo oídos sordos a sus súplica. ¿Que sucedió entonces? Pues que recibió un mensaje de Ala comunicándole que la niñita de vía complacer a Mahoma. La enseñanza manifiesta es que al profeta le estaba permitido arrebatar de la hija a su mejor amigo; ¿pero y que hay de la niña?.¿Cuántas sufren violaciones perfectamente toleradas por su religión en nombre de una falsa dignidad?.
Para Ayaan esta muy claro antes la muerte, que la opresión y la indignidad. A pesar de las amenazas esta valiente Somalí arriesga su vida en denuncia de una religión erigida por un falso profeta, que por supuesto niega a Jesús, que no lapidaba sino que se ponía como escudo delante de la adultera. Aun desde una óptica muy distinta, seguro que Ayaan Hirsi Ali admiró a Tonnelli, ejecutada en nombre de Ala, por su oposición a la oblación de las mujeres somalíes.
Va por ti Ayaan, y rezo para que un día alcances la fe verdadera.